martes, 5 de marzo de 2019

Etapas de evolución de la enseñanza en aulas equipadas con TIC. Las TIC y el Aprendizaje Colaborativo, su relación con las Teorías del Aprendizaje

Etapas de evolución de la enseñanza en aulas equipadas con tecnología
Según diferentes estudios basados en el análisis de experiencias y casos en comunidades educativas, los docentes transitamos por diferentes etapas en el camino a la integración de las TIC en la enseñanza desde la aparición del modelo 1 a 1, las cuales podrían considerarse como un proceso de evolución: 
Acceso: Aprender los fundamentos del uso de la tecnología; los aspectos técnicos están en primer plano. En  esta  etapa, los  docentes,  incluso  los  más  experimentados,  sienten  que deben  enfrentar problemas tales como la disciplina, la organización de los recursos y la frustración personal. Todas estas  dificultades  se  reflejan  en  una  actitud  poco  optimista  con  respecto  a  la  integración  de tecnologías en las aulas. Los problemas técnicos y de manejo de la clase no dejaban margen para intentar modificar las formas de enseñanza.
Adopción: Superar la lucha con la tecnología para pasar a usarla en un nivel básico en forma consistente con las prácticas existentes de enseñanza y aprendizaje. Los profesores siguen lidiando con problemas tecnológicos, pero comienzan a mostrar preocupación acerca de cómo integrar las tecnologías diariamente en sus prácticas de enseñanza. Las actividades consisten fundamentalmente  en  enseñar  a  los  alumnos  cómo  utilizar  la  tecnología  (organizar  el trabajo,  procesador  de  texto,  guardar,  etc.).  Emplean  las  TIC  para  replicar  las  estrategias tradicionales de enseñanza: clases magistrales, dictados, etcétera.
Adaptación: Pasar de un uso básico a utilizar la tecnología para aumentar la productividad; un uso más frecuente y útil, pero escaso cambio en las prácticas existentes de enseñanza y aprendizaje. Las estrategias  tradicionales  de  enseñanza  siguen  siendo  predominantes,  pero  los  estudiantes utilizan  también  procesadores  de  texto,  bases  de  datos  y  algunos  programas  de  gráficos  durante una buena parte de la jornada  escolar.  Los  docentes  notan que los estudiantes se muestran más productivos, más curiosos y más confiados, y asumen nuevos retos más allá de las tareas cotidianas.

Apropiación: Uso de la tecnología “sin esfuerzo” como una herramienta para alcanzar los objetivos educativos y de gestión. Esta  etapa  se  caracteriza  por  el  cambio  en  la  actitud  de  los  docentes hacia  la  tecnología:  la entienden y la utilizan sin esfuerzo como una herramienta de clase. 
Invención: Uso  de  la  tecnología  como  herramientas flexibles en  el  aula.  El  aprendizaje  es  más  colaborativo, interactivo y personalizado; surgen nuevas prácticas de enseñanza y de aprendizaje. Los  profesores  experimentan  nuevos  patrones  de  enseñanza  y  formas  de  relacionarse  con  los estudiantes y con otros profesores. Al llegar a ver el aprendizaje como un proceso activo, creativo, interactivo  y  social,  desarrollan  usos  más  innovadores  de  la  tecnología  para  la  enseñanza  y  el aprendizaje.

Las TIC y el aprendizaje colaborativo/Su relación con las Teorías del Aprendizaje.

¿En qué consiste el aprendizaje colaborativo asistido por computadora (ACAC)?
Los orígenes del campo de trabajo conocido como aprendizaje colaborativo asistido por computadora (ACAC) o aprendizaje colaborativo apoyado por ordenador (ACAO) –en inglés, Computer Supported Collaborative Learning (CSCL)– se atribuyen a tres proyectos de uso de la tecnología para mejorar el  aprendizaje  relacionado  con  la  literatura:  uno  en  la  Universidad Gallaudet, otro en la Universidad de Toronto y el tercero en la Universidad de  California,  San  Diego  (Stahl,  Koschmann  y  Suthers,  2006). 
Koschmann (1996)  definió  el  ámbito  del  ACAC  como  un  espacio  de  investigación basado  en  la  adopción  de  teorías  del  aprendizaje  orientadas  socialmente, en  particular:  la  teoría  neopiagetiana  sobre  el  conflicto,  la  teoría  de  la actividad  histórico-cultural  (Vygotsky,  Luria  y  Leontev)  y  la  teoría  de  la práctica social (Lave y Wenger, 1991).
El ACAC se caracteriza fundamentalmente por: (a) la idea de aprender de forma  colaborativa,  con  otros,  en  grupo,  compartiendo  objetivos  y distribuyendo  responsabilidades;  (b)  el  papel  de  la  computadora  como elemento mediador que apoya este proceso. En palabras de Gros (2006), “se trata pues de aprender a colaborar y colaborar para aprender”.
Tal como señala el mismo Koschmann (1996), el ACAC, también llamado aprendizaje colaborativo mediado, se desarrolla a partir de los aportes de  las  teorías  constructivistas.  En  particular,  se  basa  en  los  trabajos  de Piaget,  de  Vygotsky  y  de  los  desarrollos  que  las  ideas  de  ambos  han implicado en las teorías sociales, antropológicas, psicológicas y educativas.
Así,  para  comprender  mejor  de  qué  hablamos  cuando  decimos aprendizaje  colaborativo  asistido  por  computadora  o aprendizaje colaborativo mediado, presento una síntesis de las diferentes teorías del aprendizaje de las que parte este enfoque.

. El constructivismo (Jean Piaget, 1928, 1932) Según Piaget, el desarrollo cognitivo ocurre como consecuencia de la interacción entre un sujeto y un objeto de su interés. Mediante procesos de acomodación y asimilación, los individuos construyen nuevos conocimientos a partir de las experiencias. La asimilación ocurre cuando las experiencias de los individuos se alinean con su representación interna del mundo. La acomodación es, por su parte, el proceso de reorganizar la representación mental del mundo externo para adaptarla a nuevas experiencias. La teoría de la abstracción, para Piaget, consiste en que el conocimiento nuevo se construye porque se extrae de la coordinación de acciones que realiza el sujeto y no directamente de lo observable (objetos y acciones). En otras palabras, es necesario crear situaciones para que los estudiantes establezcan relaciones, generen construcciones renovadas y recreen las nociones que se espera que aprendan. Para pensar las prácticas: “enseñar” ya no podría ser sinónimo de “mostrar”; el rol del profesor, según esta teoría, sería el de ayudar, estimular y permitir al estudiante construir su conocimiento a partir de un proceso participativo.
. La teoría sociocultural (Lev Vygotsky, 1930, 1934) Para algunos autores, el constructivismo social surge de la fusión de los aspectos fundamentales del trabajo de Piaget con los de Vygotsky (1930, 1934) y Bruner (1960, 1966). Según Vygotsky, una parte importante del aprendizaje del niño ocurre a través de la interacción social con un tutor experto. El tutor puede modelar comportamientos o dar instrucciones verbales al niño en lo que él denomina diálogo cooperativo o colaborativo. El niño busca comprender las acciones o instrucciones del tutor y después interioriza la información y la usa para guiar o modificar su propia actuación. La aportación fundamental del enfoque de Vygotsky consiste en considerar al individuo como el resultado de un proceso histórico y social en el que el lenguaje desempeña un papel esencial. Para Vygotsky, el conocimiento es un proceso de interacción entre el sujeto y el medio, entendido social y culturalmente.
Vygotsky considera que el desarrollo humano es un proceso de desarrollo cultural:
la actividad es el motor en el proceso del desarrollo humano. Así, establece que la actividad es un conjunto de acciones culturalmente determinadas y contextualizadas que se lleva a cabo en cooperación con otros y la actividad del sujeto en desarrollo es una actividad mediada socialmente. El concepto central en la teoría sociocultural es el de zona de desarrollo próximo (ZDP): la distancia entre el nivel del desarrollo real del individuo, determinado por la resolución independiente de problemas, y el nivel de desarrollo potencial, determinado por la resolución de problemas bajo la guía de un adulto o en colaboración con otros compañeros. La ZDP está determinada socialmente, es decir, para aprender necesitamos de la interacción social con los demás. En un entorno educativo, la ZDP se construye en la interacción profesor-estudiantes y en la interacción estudiantes-estudiantes. El enfoque sociocultural aporta un marco teórico útil para sustentar el aprendizaje colaborativo y para considerar el potencial de las TIC como herramientas mediadoras en este proceso.
. El aprendizaje por descubrimiento (Jerome Bruner, 1960, 1966) La propuesta de Bruner, conocida como aprendizaje por descubrimiento, está muy influida por el trabajo de Vygotsky. Según Bruner, los aprendices construyen nuevas ideas o conceptos a partir del conocimiento ya existente; son creadores que construyen nuevo conocimiento y nuevo significado a partir de experiencias auténticas. Así, el aprendizaje es un proceso activo que consiste esencialmente en categorizaciones. La categorización tiene como propósito simplificar la interacción con la realidad y facilitar la acción: el aprendiz interactúa con la realidad organizando los inputs según sus propias categorías y conceptos, posiblemente creando nuevos o modificando los preexistentes. En 1976, Wood, Bruner y Ross describieron la interacción tutorial entre un adulto y un niño (a la que Vygotsky llamó diálogo cooperativo o colaborativo) como andamiaje. Con este término identificaron la instancia en la que el adulto proporciona ayuda y recursos al niño para que este sea capaz de resolver la tarea hasta que pueda llegar a realizarla en forma autónoma. En el entorno educativo, la teoría de Bruner implica: (a) aprendizaje por descubrimiento, según el cual el docente debe motivar a los estudiantes a que ellos mismos descubran relaciones entre conceptos y construyan proposiciones; (b) diálogo activo; (c) formato adecuado de la información, acorde al desarrollo cognitivo del estudiante; (d) aprender a aprender: la enseñanza debe propiciar la construcción intelectual, fomentar la reflexión y el aprendizaje de procedimientos para resolver problemas; nunca debe ser una acumulación de conocimientos.
. La teoría de la actividad (Aleksei Leontiev, 1947; Yrjö Engeström, 1987) Esta teoría tiene su origen en la teoría sociocultural de Vygotsky y fue desarrollada por Leontiev. Según la teoría de la actividad, cuando los individuos interactúan con el entorno, el resultado consiste en la creación de herramientas o artefactos. Estas herramientas son formas exteriorizadas de los procesos mentales y, a medida que estos se manifiestan como herramientas, son más fácilmente accesibles y comunicables a otras personas. El objetivo de la teoría de la actividad es comprender las capacidades mentales de un individuo a pesar de que la misma teoría rechaza el análisis de un individuo aislado y prefiere analizar los aspectos técnicos y culturales de las acciones humanas. Esta teoría ayuda a explicar de qué manera los artefactos sociales y la organización social median la acción social. La teoría de la actividad se inicia con la noción de actividad. Una actividad se concibe como un sistema en el que los individuos “hacen” siempre que un sujeto trabaje en un objeto con el fin de obtener un resultado deseado. Con este fin, el sujeto emplea herramientas, que pueden ser externas (un martillo, una computadora) o internas (un plan, una teoría).
. La cognición distribuida (Gavriel Salomón, 1993; Gavriel Salomón et al., 1991) La cognición distribuida se refiere a un proceso en el que los recursos cognitivos se comparten socialmente para extender los individuales o para conseguir algo que un agente individual no puede alcanzar solo. Los procesos cognitivos pueden distribuirse entre máquinas y humanos (cognición distribuida físicamente) o entre los agentes cognitivos (cognición distribuida socialmente). La cognición distribuida ilustra el proceso de interacción entre las personas y la tecnología para determinar cómo representar, almacenar y facilitar el acceso a los recursos digitales y a otros artefactos. Además, la cognición distribuida puede observarse a través de las culturas y las comunidades. El aprendizaje de hábitos o tradiciones se entiende como cognición distribuida entre un grupo de personas.
. La cognición situada (John S. Brown, Allan Collins y Paul Duguid, 1989) La teoría de la enseñanza situada destaca la importancia de la actividad y el contexto para el aprendizaje y reconoce que el aprendizaje escolar es, ante todo, un proceso de enculturación en el cual los estudiantes se integran gradualmente en una comunidad o cultura de prácticas sociales. También se comparte la idea de que aprender y hacer son actividades inseparables. Por lo tanto, desde el punto de vista de este enfoque, los alumnos deben aprender en el contexto pertinente.
Brown, Collins y Duguid (1989), los teóricos que han iniciado los trabajos en este enfoque, formularon una estrategia de instrucción basada en el aprendizaje cognitivo, ya que las estrategias y habilidades no se transfieren bien cuando no se han aprendido en contextos situados.
La propuesta fundamental de la cognición situada se traduce en que el aprendizaje, fuera y dentro del aula, se desarrolla a través de la interacción social colaborativa. Los estudiantes se convierten en una comunidad de aprendices cuyo propósito es la actividad de aprendizaje y la interacción sociocultural.
El aprendizaje colaborativo se convierte en componente fundamental del modelo situado y surge el concepto de “comunidad de práctica”: un entorno social con un mismo objetivo que comparte tareas y actividades comunes, así como un legado de entendimiento cultural, social y situacional. La comunidad de práctica enfatiza la importancia de compartir y construir significado en una unidad social. El aprendizaje situado ocurre de forma no intencional cuando los estudiantes trabajan en tareas auténticas que acontecen en el entorno del mundo real.
Los principios fundamentales de esta teoría en lo referente al conocimiento son: (a) el conocimiento es una actividad, no un objeto; (b) el conocimiento siempre es contextualizado, no es abstracto; (c) el conocimiento es recíprocamente construido en la interacción entre el individuo y su entorno, no definido objetivamente o creado subjetivamente; (d) el conocimiento es un efecto funcional de la interacción, no una verdad.